Tu tienda de ropa, más allá de Instagram
Web propia, reservas, clientes y facturación — todo conectado y automatizado. Como le montamos a Bariloche.
Todo por Instagram y WhatsApp: pedidos en la bandeja de mensajes, reservas en notas y las facturas a mano.
Una web que es tuya + gestión que corre sola: se vende, baja el stock, se factura al cliente y se auto-declara.
¿Te suena?
- ✕Vendes por DMs y se te pierden pedidos y reservas entre mensajes.
- ✕No tienes web propia (o es una plantilla que no te representa).
- ✕Las facturas y los impuestos te comen una tarde cada trimestre.
Lo que cambia en tu tienda de ropa
Una web propia de la marca, no una plantilla — con reserva y recoge en tienda y tu catálogo al día.
Se vende una talla —en web o en tienda— y el stock baja automáticamente.
La ficha de cada cliente y su historial, para que vuelvan.
La factura se envía al cliente sola y cumple Verifactu: adiós a declarar a mano.
De Instagram y WhatsApp a una tienda que se gestiona (y se declara) sola
Una tienda de ropa lo llevaba TODO por Instagram y WhatsApp: el escaparate eran stories, los pedidos y reservas vivían en la bandeja de mensajes, el stock estaba en la cabeza de la dueña y las facturas se hacían a mano, una a una. Funcionaba… hasta que crecer solo significaba más caos.